La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno de El Niño alcanzará una fase de alta intensidad entre agosto y octubre. El organismo prevé anomalías en la temperatura del mar de hasta 2,9 °C por encima de lo normal y alerta sobre severas consecuencias en el clima global y en la Argentina.
Un nuevo informe elaborado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) encendió las alarmas internacionales al anticipar la consolidación de un episodio «fuerte» del fenómeno El Niño durante el trimestre agosto-octubre. Acompañado por anomalías térmicas inéditas en las superficies oceánicas y la potencial entrada en fase positiva del dipolo del Océano Índico, el organismo dependiente de la ONU advirtió sobre un incremento de temperaturas por encima de la media en la mayor parte de las regiones continentales del planeta, con un riesgo agravado de incendios, sequías e inundaciones.
Para la Argentina, los pronósticos oficiales proyectan un impacto directo en los regímenes de precipitaciones y temperaturas, en especial hacia los meses de verano. De acuerdo con especialistas, la irrupción de aguas significativamente más cálidas en el Pacífico central —con desvíos térmicos bautizados técnicamente como un «superniño»— incrementará la frecuencia de lluvias intensas e inundaciones en la región del centro y este del país (sudeste sudamericano), además de propiciar la ocurrencia de severas olas de calor que afectarán sectores productivos y la infraestructura urbana.
