La dirigencia de la «T» tiene tiempo hasta el martes para complacer los pedidos del entrenador nacido en Casilda. La prioridad absoluta es destrabar la llegada del delantero Alexis Cuello, en una negociación millonaria con San Lorenzo que además obliga al club a liberar cupos de extranjeros.
El mercado de pases de la Liga Profesional ingresó en su cuenta regresiva y en barrio Jardín se viven horas de intensa rosca dirigencial. Con el plazo límite fijado para este martes 21 de julio a las 18, Talleres acelera a fondo para intentar abrochar los tres últimos pedidos específicos que el director técnico Jorge Sampaoli considera vitales para terminar de moldear su esquema táctico.
Hasta el momento, el presidente Andrés Fassi concretó cuatro incorporaciones: el arquero Ezequiel Unsain, el zaguero Román Riquelme, el mediocampista Federico Fattori y el defensor Valentín Fascendini. Sin embargo, tras la venta del capitán Guido Herrera al Bahía de Brasil y la transferencia de Ulises Ortegoza a Racing Club, la estructura del plantel albiazul todavía muestra casilleros vacíos que Sampaoli urge rellenar.
La obsesión por el «9» y el rompecabezas de los extranjeros
El principal desvelo del cuerpo técnico es la llegada de un centrodelantero de jerarquía, y el apuntado con exclusividad es Alexis Cuello. El atacante de San Lorenzo es la gran vedette de este receso y la dirigencia del Ciclón tasó el 70% de su ficha en una cifra cercana a los cuatro millones de dólares, un monto que mantiene las charlas en un tire y afloje constante.
Para colmo, la ingeniería para traer un atacante foráneo o reactivar otras opciones choca de frente con el límite de futbolistas internacionales. Talleres tiene su cupo al límite con la presencia de los paraguayos Alexandro Maidana y Ronaldo Martínez, los brasileños Rodrigo Guth y Rick Lima Morais, y el colombiano Luis Miguel Angulo —quien regresa de su préstamo en Peñarol—. Para incorporar otra pieza del exterior, Fassi deberá desprenderse obligatoriamente de alguno de ellos antes del martes.
Las fichas puestas en Boedo y los extremos caídos
El segundo puesto a cubrir es el de volante central, y las miradas también apuntan al Nuevo Gasómetro. El elegido es Manuel Insaurralde, un mediocampista relegado en la consideración de Damián Ayude que este viernes ni siquiera formó parte de la delegación del club de Boedo para el amistoso ante Unión. Su llegada asoma como la negociación más avanzada y factible para el Matador.
La búsqueda se complejiza en el sector de los extremos. La opción principal de Nicolás Laméndola quedó prácticamente descartada debido a que Atlético Tucumán exigió una cotización considerada «excesiva» por la comisión directiva cordobesa. Ante esto, los encargados del scout de Talleres evalúan alternativas contrarreloj en el mercado local y sudamericano. Cabe destacar que si Fassi logra vender a algún jugador al extranjero después de la fecha límite, la «T» ganará una prórroga para sumar un último nombre de emergencia.
