El conjunto dirigido por Jorge Sampaoli cayó derrotado por la mínima diferencia en la jornada inaugural del campeonato argentino. Una ejecución desde los doce pasos en la etapa complementaria torció la balanza a favor del cuadro dueño de casa.
La escuadra de barrio Jardín insinuó intenciones de dominar las acciones durante el tramo inicial, pero careció de profundidad para vulnerar la valla rival. Con el correr de los minutos el elenco rosarino fue adueñándose del trámite de juego e inquietando la valla visitante con llegadas peligrosas.
El ingreso de recambios ofensivos intentó darle mayor agresividad al ataque cordobés tras la apertura del marcador. Sin embargo, la falta de efectividad en los metros finales sumada a la expulsión del zaguero debutante terminaron por sellar el destino adverso del equipo visitante durante la calurosa tarde de fútbol.
Una de las situaciones particulares de la jornada involucró al guardameta cordobés por la aplicación de las normativas reglamentarias vigentes. El árbitro sancionó un tiro de esquina por demora excesiva en el saque, generando asombro e incertidumbre entre los futbolistas presentes en el terreno de juego.
El cuerpo técnico deberá ajustar las piezas de cara a las próximas presentaciones en el torneo local. La recuperación del nivel futbolístico resulta prioritaria para sumar unidades y consolidar la propuesta colectiva frente a su apasionada parcialidad en el plano nacional.
