A 11 años de la primera movilización histórica contra la violencia de género, el colectivo de organizaciones sociales concentrará en el centro de la capital. La consigna original se transformó de urgencia en un masivo grito de justicia tras el trágico hallazgo del cuerpo de la menor de 14 años en la periferia sur.
El histórico reclamo colectivo de las mujeres y diversidades cordobesas volverá a copar el espacio público en un escenario de extrema conmoción social. Este miércoles 3 de junio, la asamblea de Ni Una Menos Córdoba encabezará una nueva marcha en las calles de la capital provincial, al cumplirse exactamente once años de la emblemática jornada federal nacida en 2015. El epicentro de la concentración civil se fijó para las 17:00 horas en la tradicional esquina de las avenidas Colón y Cañada, punto neurálgico desde donde las columnas de manifestantes marcharán con pancartas y antorchas para repudiar de forma unánime los crímenes motivados por el odio de género.
En esta oportunidad, la convocatoria anual se encuentra totalmente atravesada e impactada por la confirmación del femicidio de Agostina Madeleine Vega (14), cuyos restos fueron localizados el sábado en un campo de barrio Ampliación Ferreyra luego de permanecer una semana desaparecida. La brutalidad del desenlace modificó los ejes de la plataforma de la movilización; mientras que en los días previos las agrupaciones barriales se agrupaban para exigir la inmediata aparición con vida de la adolescente, el eje de la marcha se reconfiguró de urgencia hacia un enérgico pedido de justicia y castigo tanto para el principal imputado, Claudio Barrelier, como para sus presuntos encubridores institucionales.
A través de un comunicado oficial difundido en sus canales de comunicación digital, las autoridades del colectivo feminista expresaron el profundo estado de dolor e impotencia que embarga a las organizaciones territoriales. “No nos salen las palabras, pero no nos vamos a quedar calladas ante el femicidio de Agostina. Vamos a salir a las calles para reclamar respuestas y exigir que el Estado actúe”, manifestaron de forma taxativa, apuntando contra las fallas presupuestarias y las demoras en las redes de contención de la provincia. La marcha del 3 de junio reeditará la histórica bandera fundacional de «Vivas y libres nos queremos», un postulado que mantiene total vigencia ante una escalada de hechos violentos que sigue golpeando con fuerza las barriadas populares de Córdoba.
