El Gobierno venezolano junto al Banco Mundial, el BID y la CAF lanzaron la evaluación de necesidades tras los sismos de junio. El plan busca asistir a más de 1,3 millones de afectados e iniciar la reconstrucción en medio de severos daños de infraestructura y reclamos por opacidad informativa.
Tras los devastadores terremotos de junio, el Gobierno venezolano de Delcy Rodríguez lanzó formalmente el Plan de Evaluación de Necesidades Post Terremotos (PDNA) bajo la coordinación de las Naciones Unidas, con la participación del Banco Mundial, el BID y la CAF. La iniciativa busca articular una hoja de ruta hacia fines de septiembre para asistir a 1,3 millones de personas damnificadas, en un contexto donde las necesidades humanitarias urgentes en el país ya superan a más de nueve millones de habitantes tras el impacto de los sismos.
En regiones golpeadas como La Guaira, los equipos técnicos iniciaron las demoliciones controladas de edificios con severo riesgo de colapso, tras haber inspeccionado más de 32 mil estructuras en las zonas afectadas. En paralelo, organizaciones académicas como la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) advirtieron sobre la falta de datos oficiales actualizados respecto a víctimas y daños, señalando que la opacidad informativa dificulta la planificación eficaz de las políticas de asistencia y reconstrucción.
