El intendente de Córdoba participó de la apertura oficial del evento católico que convocó a más de 1.400 jóvenes de todo el país en el Colegio Taborin. Acompañado por el arzobispo Ángel Rossi, el mandatario capitalino citó al Papa Francisco para cuestionar el individualismo actual.
La capital provincial se convirtió en el epicentro de la fe y la militancia social juvenil de la Iglesia Católica a nivel nacional. El intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, encabezó el acto de apertura oficial del V Encuentro de Misioneros, un tradicional congreso eclesiástico que se desarrolló en las instalaciones del histórico Colegio Gabriel Taborin. El evento, que por primera vez en su historia tuvo como sede oficial a «La Docta», congregó a una multitud superior a los 1.400 jóvenes provenientes de diversas provincias de la Argentina con el objetivo de debatir, formarse y potenciar las tareas comunitarias en los barrios vulnerables bajo el lema conceptual “En comunión, somos misión”.
Durante su discurso ante el auditorio juvenil, Passerini apeló a una fuerte tónica política y humanista para reflexionar sobre la compleja realidad social y económica que atraviesa el país. El jefe municipal se declaró un convencido de las enseñanzas del Papa Francisco y citó una de las máximas del Sumo Pontífice: «El todo debe estar por encima de las partes». En ese sentido, el mandatario comunal enfatizó la necesidad urgente de promover la empatía y la solidaridad colectiva como herramientas de resistencia frente a los discursos contemporáneos marcados por el «individualismo, el egoísmo y la fragmentación social», instando a los presentes a que la fe los movilice en la búsqueda incansable del bien común.
Del cónclave inaugural también formaron parte la directora de Cultos de la Municipalidad, Mara Pedicino, y la máxima autoridad eclesiástica de la provincia, el Arzobispo de Córdoba, Cardenal Ángel Sixto Rossi. El encuentro nacional, cuya organización estuvo coordinada de manera conjunta por las Obras Misionales Pontificias, la Conferencia Nacional de Misioneros (CONAMIS) y la propia Arquidiócesis de Córdoba, ofreció durante tres jornadas consecutivas un espacio de «escucha activa y libre expresión» para planificar las redes de contención y acompañamiento en los sectores civiles de mayor emergencia habitacional y alimentaria.
