El gobierno de Venezuela aumentó a más de 4.300 la cifra de muertos por los terremotos
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que en las últimas horas fueron identificadas 215 nuevas víctimas respecto al balance anterior, elevando el total de fallecidos a 4.333. Las autoridades anunciaron la puesta en marcha de un censo biométrico para registrar a los damnificados, mientras que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y diversos organismos de crédito internacional coordinan el envío de ayuda humanitaria y viviendas prefabricadas.
A más de dos semanas de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, la magnitud de la tragedia humanitaria continúa en ascenso. La cifra oficial de fallecidos se elevó a 4.333 tras el hallazgo e identificación de 215 nuevos cuerpos entre los escombros, según confirmó este sábado el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El balance consolida al siniestro natural como uno de los desastres más graves y letales en la historia reciente de la nación sudamericana.
La región costera de La Guaira se mantiene como el epicentro de la catástrofe y concentra la mayor parte de los daños estructurales y las tareas de rescate. En paralelo, las autoridades de la administración central aceleraron la infraestructura de contingencia. El vicepresidente del área social, Héctor Rodríguez, precisó que la red de campamentos transitorios para familias desplazadas se expandió a 94 centros operativos, los cuales albergan actualmente a un total de 18.437 personas sin techo entre Caracas, La Guaira y el estado Miranda.
Censo biométrico y restricciones informativas
Frente a la desorganización logística provocada por la destrucción de barriadas enteras, el gobierno venezolano anunció la implementación inmediata de un censo biométrico obligatorio para todos los damnificados. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, especificó que el procedimiento se ejecutará mediante sistemas de escaneo de huellas dactilares con el objetivo de confeccionar una base de datos fidedigna que refleje la situación habitacional e individual de cada afectado, aunque no se detallaron los plazos de ejecución del relevamiento.
No obstante, el despliegue de la asistencia estatal se da en un marco de fuerte hermetismo en los centros urbanos. Corresponsales de agencias internacionales denunciaron restricciones de acceso por parte de las fuerzas de seguridad en los campamentos de refugiados montados en la capital. El reporte de heridos y sobrevivientes con lesiones de diversa consideración ya superó la barrera de las 16.000 personas, colapsando los servicios sanitarios de las regiones afectadas.
Cooperación internacional y envío de casas prefabricadas
La escala de la emergencia motivó la intervención directa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El subsecretario general para Asuntos Humanitarios de la entidad multilateral, Tom Fletcher, ratificó que el plan de contingencia conjunto con el Estado venezolano contempla, en una primera fase de asistencia, el envío masivo de módulos de viviendas prefabricadas para contener la crisis de habitabilidad. Fletcher confirmó que la ONU ya inició una campaña global de recaudación de fondos de emergencia.
De manera simultánea, la conducción ejecutiva en Caracas mantiene canales de diálogo abiertos y gestiones diplomáticas avanzadas con delegaciones de los gobiernos de Estados Unidos y Brasil, como así también con los equipos técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Desde el Palacio de Miraflores insistieron en que el flujo de financiamiento internacional y la asistencia técnica externa resultarán variables indispensables para encarar la reconstrucción de los servicios públicos y la infraestructura urbana del país.
