El análisis de cámaras de seguridad reveló que la joven de 24 años ingresó al balneario un día antes de lo denunciado. La fiscalía realizó un allanamiento en la vivienda de su ex suegra y secuestró siete celulares tras la aparición de testimonios sobre presuntas amenazas previas.
La investigación por el femicidio de Mailén Antonich, hallada sin vida este domingo en el Balneario Cero de Mar del Plata, tomó un nuevo rumbo a partir del relevamiento de imágenes obtenidas por la DDI. Las grabaciones confirmaron que la víctima estuvo en el predio el viernes 31 de julio cerca de las 15:00 —y no el sábado 1° de agosto como se expuso en la denuncia inicial de paradero—, mostrándola mientras era perseguida por un hombre antes de perderse de vista. Tras la rectificación del relato por parte de la madre de la joven, el fiscal Carlos Russo enfoca las actuaciones en esclarecer la brecha temporal y hallar el teléfono celular de la víctima, que aún permanece desaparecido.
En paralelo, la fiscalía comenzó a profundizar una hipótesis orientada al entorno familiar a raíz del testimonio de la ex cuñada de Mailén. La declaración alertó sobre una conversación telefónica previa en la que la ex suegra de la víctima habría hecho referencia a un pago por quitarle la vida. En respuesta, la Justicia ordenó un allanamiento en el domicilio de la sospechosa sobre la calle Labardén, secuestrando siete teléfonos móviles para peritajes. La línea cobró fuerza al constatarse denuncias previas por cuota alimentaria impulsadas por la víctima y nexos de cercanía entre la familia de su expareja y uno de los dos serenos detenidos, Agustín Díaz Bartolomé y José Luis Aquino.
