La diputada nacional de Unión por la Patria, Gabriela Estévez, anunció que pedirá una moción de censura para apartar al jefe de Gabinete de su cargo. Denunció maniobras para eludir la acción judicial mediante rectificaciones de sus bienes y lanzó duras críticas a la gestión de la Libertad Avanza.
La tormenta política en torno al patrimonio del jefe de Gabinete de la Nación sumó un nuevo y agresivo frente de conflicto en el ámbito legislativo. Tras las controvertidas explicaciones del funcionario sobre el origen de sus bienes, la diputada nacional cordobesa Gabriela Estévez (Unión por la Patria) arremetió con dureza y anunció que impulsará los mecanismos institucionales para exigir su remoción inmediata. «Adorni mintió descaradamente en su paso por el Congreso. Le mintió a los diputados y le mintió a todos los argentinos», fustigó la legisladora a través de sus canales oficiales.
La parlamentaria kirchnerista confirmó que su bloque solicitará la convocatoria urgente a una sesión especial en la Cámara Baja con el objetivo de promover una moción de censura, una herramienta constitucional orientada a remover a los ministros del Poder Ejecutivo. Según la visión de la diputada, el jefe de Gabinete no reúne las condiciones para permanecer en la función pública, acusándolo de desplegar «toda una estrategia pensada con un único objetivo: zafar judicialmente» de las sospechas que pesan sobre el incremento de su fortuna familiar.
En su descargo técnico y político, Estévez fue punzante al analizar las justificaciones que ensayó el entorno del ministro coordinador. Acusó al funcionario de haber inventado «un supuesto pendrive con 500.000 dólares», de haber modificado de urgencia sus declaraciones juradas anuales anteriores y de haberse acogido a un esquema de blanqueo para asegurar la impunidad fiscal de sus fondos. Ironizando sobre las recientes expresiones de otros sectores libertarios que defendían la transparencia oficialista, la diputada remató con dureza: «´La moral como política de Estado´, te la debo». En paralelo, la dirigente aprovechó para cuestionar el accionar general del Poder Judicial, contrastando el trato que recibe el actual jefe de ministros con las causas penales que enfrenta la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
