La inseguridad en los hogares cordobeses volvió a mostrar su cara más amarga este miércoles. Un hombre falleció en barrio El Cerrito luego de que una garrafa explotara en su vivienda ubicada en Eugenio Pizolatto al 6300.
El siniestro, ocurrido en plena madrugada, movilizó a dotaciones de la Subdirección General de Bomberos que, tras una intensa lucha contra el fuego, encontraron el cuerpo de la víctima en el interior de un dormitorio completamente destruido. La magnitud del incendio fue tal que la estructura quedó con riesgo de derrumbe, obligando a la intervención inmediata de Defensa Civil.
Este hecho se suma a otra tragedia ocurrida en la ciudad de San Francisco, donde otro incendio en una vivienda también dejó una víctima fatal. La repetición de estos siniestros en menos de 24 horas genera una profunda preocupación en la provincia, especialmente en sectores donde el uso de garrafas es la única alternativa para cocinar o calefaccionarse.
Mientras la Justicia investiga las causas exactas del estallido en El Cerrito, la pérdida de otra vida en estas circunstancias pone en debate la vulnerabilidad habitacional y las medidas de seguridad básicas en los barrios de la capital.
