La realidad social de Córdoba presenta un escenario complejo para el cierre de 2026. El Programa de Asistencia Integral de Córdoba (Paicor) prevé alcanzar una cobertura de 330.000 alumnos, un número que evidencia la caída de miles de hogares de clase media por debajo de la línea de pobreza.
El crecimiento sostenido de la matrícula del comedor escolar pone de manifiesto que el ingreso familiar ya no alcanza para cubrir la alimentación básica de los menores. Esta situación ha obligado al Estado provincial a recalcular las partidas presupuestarias para sostener un programa que es vital para la permanencia de los alumnos en el sistema educativo.
Analistas sociales advierten que este incremento no solo responde a los sectores más postergados, sino a familias con trabajo formal que, ante la inflación y los aumentos en servicios, deben delegar la alimentación de sus hijos en las instituciones escolares. La presión sobre el Paicor es un reflejo fiel de la situación macroeconómica que atraviesa el país.
Desde el Centro Cívico remarcaron que, a pesar del ajuste nacional, en Córdoba la inversión en comedores escolares se mantendrá como prioridad absoluta para evitar el desamparo nutricional en las etapas de desarrollo infantil.
