En medio del conflicto que mantiene paralizada la atención programada para los afiliados del PAMI, el gobernador Martín Llaryora elevó su tono de protesta contra la administración central. El mandatario cordobés calificó de «inaceptable» el recorte en las prestaciones médicas y la falta de financiamiento.
Para Llaryora, el ajuste fiscal no puede realizarse a costa de la salud de los sectores más vulnerables. En sus últimas apariciones, remarcó que la provincia está realizando un esfuerzo importante para contener la demanda en los hospitales públicos provinciales, la cual ha crecido exponencialmente.
El reclamo apunta a la normalización de los pagos a médicos y clínicas, quienes denuncian que los valores ofrecidos son impracticables. Llaryora instó a las autoridades nacionales a priorizar la seguridad social y evitar el desamparo de miles de cordobeses que dependen de esta cobertura.
