El Cosedepro sancionó al club de barrio Jardín con una «compensación económica» de 40 millones de pesos por los violentos episodios registrados durante el partido del pasado 9 de mayo en el estadio Mario Alberto Kempes. La resolución se fundamentó en la condición de reincidente de la institución albiazul. Además, se aplicó el derecho de admisión por el término de cuatro años a ocho agresores identificados en los disturbios.
El Consejo de Seguridad Deportiva Provincial (Cosedepro) aplicó una severa sanción económica e institucional al Club Atlético Talleres. El organismo de control dispuso una multa de 40 millones de pesos a la entidad de barrio Jardín raíz de los desmanes y agresiones constatados durante la última edición del clásico cordobés frente a Belgrano, encuentro disputado en el Estadio de la provincia de Córdoba.
La determinación administrativa fue ratificada por unanimidad por todos los estamentos y organismos que conforman la Mesa Ejecutiva del Cosedepro. De acuerdo con lo especificado por el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Córdoba, el elevado monto de la penalización responde de forma directa a los antecedentes inmediatos de la institución, configurando una situación de reincidencia. Los fondos percibidos no ingresarán a las arcas generales, sino que serán destinados de forma exclusiva a la adquisición de insumos tecnológicos y al financiamiento de programas formativos orientados a la prevención de la violencia en el deporte.
Informes policiales y destrozos en el Kempes
La resolución condenatoria tomó como plataforma jurídica el acta y el informe técnico elaborado por el comisario jefe que coordinó las acciones operativas de seguridad durante el evento futbolístico del 9 de mayo. El documento policial describió un patrón de conductas infractoras y focos de violencia focalizados tanto en las postas de control del anillo perimetral externo como en las gradas y sectores internos del Mario Alberto Kempes.
Entre las anomalías más graves que fundamentaron el castigo masivo se detallaron los destrozos materiales causados sobre el tendido del alambrado auxiliar de la tribuna popular norte. Asimismo, el informe dejó constancia de las severas agresiones e incidentes registrados al momento del arribo del micro que trasladaba a la delegación oficial del Club Atlético Belgrano, sumado al lanzamiento sistemático de proyectiles y objetos contundentes hacia el campo de juego que pusieron en riesgo la integridad de los futbolistas y los árbitros.
Derecho de admisión estricto por cuatro años
De forma paralela al correctivo financiero impuesto a la comisión directiva del club local, el Cosedepro avanzó sobre las responsabilidades individuales de los causantes de los disturbios. Apoyados en los registros fílmicos de las cámaras de seguridad del estadio y los sistemas de monitoreo urbano, las autoridades lograron individualizar y fichar de manera formal a ocho hinchas agresores.
Para este grupo de personas se dispuso la aplicación inmediata de la restricción de concurrencia bajo la figura de derecho de admisión por un plazo de cuatro años. Los datos filiatorios de los sancionados ya fueron cargados en los soportes digitales del programa nacional Tribuna Segura, lo que les impedirá el ingreso a cualquier estadio de fútbol del territorio de la República Argentina en partidos oficiales y amistosos. Todo el andamiaje legal de las penas quedó encuadrado bajo las directivas del Reglamento Preventivo y Disuasivo del Deporte Federado de la provincia.
