El gobernador Martín Llaryora encabezó los actos centrales por el Día de la Independencia en la ciudad de Río Cuarto, donde presidió el desfile cívico-militar y formó parte del Fogón Patrio. Acompañado por el intendente Guillermo De Rivas, el mandatario renovó su llamado a la unidad nacional y reclamó al Gobierno de la Nación políticas urgentes para la microeconomía y los sectores industriales frente al fuerte parate de la actividad productiva.
Las conmemoraciones por el 210º aniversario de la Declaración de la Independencia tuvieron como epicentro institucional a la ciudad de Río Cuarto. En su rol de capital alterna de la provincia de Córdoba, la localidad del Imperio albergó el despliegue de las actividades oficiales encabezadas por el gobernador Martín Llaryora, quien aprovechó la masiva convocatoria civil para trazar un diagnóstico crítico sobre el rumbo sociolaboral de la República Argentina.
Ante miles de vecinos, delegaciones escolares y organizaciones comunitarias, el titular del Ejecutivo cordobés insistió en la urgencia de estructurar consensos multisectoriales estables en el tiempo, cuestionando las oscilaciones ideológicas que sufre el país con cada recambio institucional. «La Argentina tiene todas las condiciones para progresar. Que la unidad no sea solo en el fútbol cuando juega la Selección, sino que podamos construir acuerdos más allá de los partidos políticos y las religiones», exhortó Llaryora.
La paradoja de los recursos y el freno productivo
El discurso oficial puso de relieve la contradicción existente entre el patrimonio estratégico de la nación y sus actuales indicadores de vulnerabilidad social. El mandatario ponderó las capacidades de la plataforma agroalimentaria, las reservas mineras, las cuencas energéticas y la solidez del sistema educativo público, aunque advirtió que dicho potencial queda anulado por la falta de previsibilidad jurídica para atraer inversiones de escala.
“Tendríamos que estar viviendo un momento de crecimiento y de progreso. Es increíble que eso no esté sucediendo cuando el país tiene tantas oportunidades», puntualizó el gobernador. En la misma línea, describió el adverso panorama que registran los cascos urbanos del interior provincial: “Se está cayendo el empleo. Es muy difícil llegar a fin de mes. Hay un parate de la actividad económica que se siente en cada localidad y eso causa mucha pena”, tipificó.
El pedido formal a la Casa Rosada y la impronta federal
Frente a este escenario de recesión en los mercados internos, Llaryora formalizó una petición directa a las autoridades que conducen la administración central en Buenos Aires. “Si tuviera que hacerle un pedido al Gobierno nacional diría: trabajemos todos juntos y tomen en cuenta esta microeconomía, esta economía diaria en la que la gente no llega a fin de mes y no se activan el comercio ni la industria”, reclamó el gobernador de la provincia.
Por su parte, el intendente local, Guillermo De Rivas, retribuyó la deferencia de mudar el núcleo de los actos patrios hacia el sur cordobés, señalando que la medida cristaliza un concepto federal efectivo y no meramente discursivo. Tras el cierre del tradicional desfile, las autoridades compartieron las celebraciones del Fogón Patrio junto a una comitiva que integró a ministros del gabinete, legisladores locales y los diputados nacionales Carlos Gutiérrez y Belén Avico.
