La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) se encuentra en una etapa decisiva tras recibir la cuarta oferta salarial por parte del Gobierno provincial. Los docentes analizan en las escuelas los números de una propuesta que busca destrabar un conflicto que ya lleva semanas de tensión y que ha desgastado el vínculo entre el gremio y la gestión de Martín Llaryora. Esta situación es una validación apasionada del reclamo de los trabajadores que ven cómo el salario pierde terreno frente a la inflación.
El análisis en las asambleas determinará si la base docente acepta los términos o si se profundizan las medidas de fuerza en toda la provincia. El malestar es evidente y la oferta oficial está bajo la lupa: los docentes no solo discuten porcentajes, sino también el cumplimiento de actas previas y la situación de los jubilados del sector. Es inadmisible que la educación pública siga en vilo por propuestas que muchos consideran insuficientes.
La presión sobre la dirigencia sindical es total, y la resolución de este conflicto marcará el clima social de los próximos meses en una Córdoba que exige salarios dignos para quienes están frente al aula.
