Con un fútbol de alto vuelo y una solidez defensiva implacable, la Roja se impuso por 2-0 ante el combinado francés en el AT&T Stadium. Los goles de Mikel Oyarzabal, de penal, y Pedro Porro depositaron al equipo de Luis de la Fuente en la segunda final mundialista de su historia, donde aguarda por el ganador de Argentina e Inglaterra.
España reafirmó su chapa de gran candidato en los Estados Unidos. En una exhibición de carácter, orden táctico y jerarquía colectiva, el seleccionado ibérico superó con total autoridad a Francia por 2-0 y se convirtió en el primer finalista de la Copa del Mundo 2026. El equipo de Didier Deschamps jamás encontró los caminos para romper el bloque defensivo de un rival que apenas recibió un gol en todo lo que va de la competencia.
El duelo disputado en el imponente AT&T Stadium de Dallas tuvo un solo dueño desde el pitazo inicial. La apertura del marcador llegó a través de una ejecución desde los doce pasos a cargo de Mikel Oyarzabal, quien cambió penal por gol con una definición certera. Lejos de replegarse, España continuó manejando los hilos del encuentro y estiró la ventaja definitiva por intermedio del lateral Pedro Porro, desatando el festejo de la parcialidad roja en Texas.
A un paso de la gloria eterna y con la mira en el MetLife
El presente del conjunto español roza la perfección. Con un mediocampo de buen pie y transiciones letales, el elenco europeo ratificó el recambio generacional que viene construyendo y disputará el partido decisivo de un Mundial por segunda vez en su historia, con el recuerdo latente de la consagración en Sudáfrica 2010.
Ahora, los dirigidos por de la Fuente descansarán con el boleto en el bolsillo a la espera del desenlace de la otra llave de semifinales, que animarán este miércoles Argentina e Inglaterra. El gran choque que definirá al nuevo campeón del mundo se disputará el próximo domingo 19 de julio a las 16 (hora argentina) en el césped del MetLife Stadium de Nueva Jersey.
