El motor de la Selección Argentina rompió el silencio en la previa del decisivo duelo en Estados Unidos. Aunque Lionel Scaloni mantiene la duda sobre su titularidad, el mediocampista se mostró motivado por el peso histórico del rival, mientras Gonzalo Montiel anticipó las claves tácticas para neutralizar el ataque británico.
La temperatura mundialista alcanzó su punto máximo en la concentración de la Selección Argentina. A pocas horas del trascendental choque ante Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026, Rodrigo De Paul exteriorizó su entusiasmo por disputar un partido con tanta carga histórica, a la vez que buscó desactivar los rumores sobre su posible suplencia en el esquema inicial que dispondrá Lionel Scaloni este miércoles a las 16.
«Todos saben que este tipo de partidos me encantan, me motivan porque tienen un condimento especial», afirmó el volante del Inter Miami durante la ronda de prensa previa al último entrenamiento formal en suelo norteamericano. A sus 32 años, y a pesar de haber sido reemplazado de forma temprana en los cruces previos frente a Cabo Verde y Suiza, el futbolista surgido en Racing Club minimizó las especulaciones sobre su condición física: «El técnico no dio el equipo, pero estoy tranquilo».
Fútbol, Malvinas y el mensaje de Scaloni
La inevitable carga extradeportiva que rodea a cada enfrentamiento mundialista contra los ingleses —con el recuerdo permanente de la guerra de Malvinas y la mítica jornada de Diego Maradona en México 86— fue abordada con cautela por el plantel. De Paul reveló que la bajada de línea del cuerpo técnico fue tajante y apuntó a desdramatizar el contexto político.
El mediocampista remarcó que Scaloni les transmitió el mismo mensaje de cordura que expresó públicamente. «Es un partido de fútbol. Esperemos que la gente venga a disfrutar de un espectáculo y que, cuando termine, los argentinos estén muy felices», subrayó, al tiempo que destacó la importancia del apoyo popular que reciben desde las tribunas: «Somos muy receptivos con la energía que mandan los hinchas en este partido único».
La Scaloneta define el lateral derecho para frenar a los extremos
Otro de los focos de atención en el búnker albiceleste radica en la defensa, donde Gonzalo Montiel y Nahuel Molina mantienen una disputa mano a mano por el sector derecho. El lateral ex-River Plate tomó la palabra y reflejó la mentalidad del grupo de cara a la antesala del partido decisivo. «Nos enfocamos en nosotros, estamos a un paso de otra final y la afrontaremos de tal manera», manifestó.
Montiel no escatimó elogios para el combinado europeo y dejó entrever parte de la estrategia que se trabajó a puertas cerradas para contrarrestar el poderío ofensivo de los dirigidos por Gareth Southgate. «Los estuvimos analizando, son un rival difícil que juega mucho con los extremos; vamos a trabajar para achicar el margen de error», concluyó el defensor, consciente de que los costados de la cancha serán la principal zona de batalla para sellar el pasaporte al partido definitivo de la Copa del Mundo.
