Habían arribado en un colectivo de larga distancia procedentes de la provincia de Jujuy. El cargamento, distribuido en 20 «ladrillos», fue descubierto por un perro detector de drogas durante un control de rutina. Los paquetes secuestrados llevaban el sello del delfín, la emblemática marca de la organización criminal transnacional liderada por el capo narco «Delfín» Castedo.
Un control preventivo de rutina en la Terminal de Ómnibus de Córdoba derivó en uno de los secuestros de estupefacientes más significativos del año en la provincia. Efectivos de la Policía Federal Argentina, en un trabajo conjunto con la División Antidrogas local, detuvieron a dos mujeres con 22 kilos de cocaína de máxima pureza. Las sospechosas transportaban el millonario cargamento oculto en bolsos de mano tras haber completado un viaje en micro desde el norte del país.
El procedimiento se desencadenó en las plataformas de la estación cuando los agentes realizaban inspecciones de equipaje con la asistencia de canes adiestrados. Uno de los perros detectores modificó su conducta de manera categórica al olfatear tres bolsos pertenecientes a las pasajeras, quienes acababan de descender de una unidad proveniente de San Salvador de Jujuy. Al proceder a la apertura de las valijas, los uniformados hallaron 20 paquetes rectangulares, conocidos en la jerga criminal como «ladrillos», que ostentaban un relieve con la figura de un delfín. Este sello no es casual: la Justicia lo vincula directamente a la estructura de tráfico transnacional de Reynaldo «Delfín» Castedo, el denominado «Patrón del Norte», organización que utiliza esa marca para certificar el origen y la calidad premium de la sustancia.
El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, supervisó las actuaciones y confirmó que las detenidas tenían como destino final la capital cordobesa, donde se presume que la droga iba a ser fraccionada para abastecer a diversas redes de narcomenudeo. «Todo el procedimiento va a ser entregado a la Fiscalía Federal N.º 1 y al Juzgado Federal N.º 1, para que se continúen las investigaciones y se rastreen los teléfonos», detalló el funcionario. Las dos implicadas quedaron inmediatamente incomunicadas y alojadas en dependencias federales bajo cargos de infracción a la Ley de Estupefacientes, mientras los peritos analizan los dispositivos móviles incautados para intentar reconstruir la cadena de mandos y receptores locales de la banda.
