El dramático episodio ocurrió en el sector sur de la capital cordobesa. Los efectivos interceptaron a la familia sobre la Ruta Nacional 36, constataron que la pequeña tenía un pulso muy débil y la trasladaron de urgencia en el patrullero. Durante el desesperante viaje hacia el Hospital Príncipe de Asturias, le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) para mantenerla con vida.
Una rápida y heroica intervención de la Policía de Córdoba evitó una tragedia familiar en la mañana de este lunes. Efectivos de la fuerza provincial le salvaron la vida a una bebé de pocos meses que había entrado en una severa crisis convulsiva. Gracias a la decisión de los uniformados de transformarse en una ambulancia de emergencia y aplicarle técnicas de reanimación a bordo del móvil, la pequeña logró llegar con signos vitales al centro de salud.
El suceso se desencadenó en las inmediaciones del barrio Nuestro Hogar III, sobre la traza de la Ruta Nacional 36 a la altura del kilómetro 800. Un llamado desesperado a la central de emergencias del 911 alertó sobre la situación crítica de la menor. Al arribar la primera patrulla al punto de encuentro, los agentes constataron un cuadro alarmante: la bebé presentaba pérdida de conocimiento y un pulso extremadamente débil, por lo que decidieron no esperar el arribo de una ambulancia y la subieron al patrullero junto a sus padres.
Reanimación en movimiento
El traslado hacia el nosocomio más cercano se convirtió en una carrera contra el tiempo. Mientras uno de los policías conducía a máxima velocidad entre el tráfico, su compañero de dotación se enfocó en la asistencia de la menor en el asiento trasero. Al notar que la situación se agravaba, el agente le practicó de manera continua maniobras de primeros auxilios y estimulación de vías aéreas logrando estabilizar de forma parcial sus funciones vitales durante el trayecto.
La comitiva policial ingresó de urgencia por la guardia del Hospital Príncipe de Asturias, ubicado en la zona sur de la ciudad, donde un equipo de pediatras esperaba la llegada de la paciente. Tras recibir las primeras atenciones médicas en el shockroom, los profesionales de la salud lograron compensar por completo el cuadro clínico de la niña.
Diagnóstico y observación
Fuentes médicas del establecimiento asistencial informaron que el cuadro clínico inicial de la pequeña correspondió a una convulsión febril, un episodio derivado generalmente de un aumento brusco de la temperatura corporal. Tras ser estabilizada, las autoridades sanitarias confirmaron que la bebé quedó internada en una sala de observación general bajo tratamiento farmacológico y monitoreo continuo, encontrándose fuera de peligro y evolucionando de manera favorable.
