La mañana de este viernes feriado, 1º de mayo, estuvo a punto de convertirse en tragedia en uno de los nudos viales más transitados de la ciudad de Córdoba. Pasadas las 10:30, un automovilista perdió el control de su vehículo en la zona del Hombre Urbano, impactando de lleno contra el guardarraíl de un puente. La violencia del choque dejó al rodado incrustado en la estructura y suspendido en el aire, a escasos centímetros de caer al vacío desde una altura de seis metros.
El siniestro se produjo exactamente en la intersección de Bajada Pucará y pasaje Arribeños. Según el relato del propio conductor a los efectivos policiales que llegaron al lugar, un momento de cansancio extremo fue el desencadenante: aseguró haberse quedado dormido al volante, lo que provocó la pérdida total del control del coche. A pesar de la espectacularidad de las imágenes, que mostraban al auto «haciendo equilibrio» sobre la baranda de contención, el hombre resultó ileso y pudo salir por sus propios medios.
Debido al riesgo inminente de que el vehículo se precipitara sobre la arteria inferior, se montó un importante operativo de seguridad. Personal de la Dirección de Bomberos debió intervenir con equipos especializados para asegurar el rodado y proceder a su extracción sin que se desprendiera hacia el pavimento de abajo. El tránsito en el sector estuvo restringido durante casi dos horas, mientras los especialistas trabajaban para retirar la unidad de la peligrosa posición en la que había quedado.
Este episodio vuelve a poner en el foco la importancia del descanso al conducir, incluso en días de poco movimiento como este feriado. El conductor, cuya identidad no trascendió, fue asistido por un servicio de emergencias en el lugar para descartar lesiones internas. «Nació de nuevo», comentaban los testigos que presenciaron el auto suspendido sobre el abismo, en un accidente que, por puro azar y por la resistencia del guardarraíl, no terminó en una tragedia urbana.
