Una nueva ola de cesantías en el Servicio Meteorológico Nacional ha generado un clima de incertidumbre en el sector aeronáutico y científico de la República Argentina. Según informaron las autoridades gremiales, 140 profesionales fueron notificados de su desvinculación este jueves, lo que motivó el anuncio de una medida de fuerza que paralizará los servicios de asistencia meteorológica en las terminales aéreas de todo el territorio nacional, incluida la provincia de Córdoba.
El impacto de estas bajas laborales es particularmente sensible en una institución que requiere de personal altamente especializado para la protección de la vida y los bienes ante eventos climáticos adversos. El cese de actividades anunciado por los trabajadores no solo complica la programación de vuelos comerciales, sino que también afecta la recolección de datos fundamentales para el sector agropecuario cordobés y la investigación científica nacional.
La administración central fundamenta estas decisiones en la necesidad de reducir el gasto público y modernizar el Estado. No obstante, diversos sectores académicos han expresado su preocupación por el desmantelamiento de un organismo con más de un siglo de historia que resulta vital para la soberanía técnica del país.
La resolución del conflicto queda ahora en manos del Ministerio de Trabajo, que deberá mediar en una paritaria que trasciende lo salarial para centrarse en la continuidad de servicios básicos esenciales.
