Las estadísticas fiscales de la provincia de Córdoba arrojan un balance negativo para el inicio de 2026, con una caída de la recaudación del 6% ajustada por inflación. El informe oficial de la cartera de finanzas confirma que el estancamiento de la economía nacional impacta de lleno en los recursos con los que cuenta la provincia.
La baja se explica principalmente por el retroceso en la recaudación de impuestos ligados al consumo interno y a la transferencia de sellos. Además, el recorte de fondos nacionales ha dejado a la administración provincial con un margen de maniobra reducido para afrontar el incremento de los costos en salud, seguridad y educación.
El desfasaje entre el aumento de precios y los ingresos fiscales pone en alerta a los municipios, que también dependen de la coparticipación provincial para sus gastos corrientes. Analistas locales coinciden en que este escenario obliga a una revisión de las prioridades de inversión para lo que resta del semestre.
Ante este panorama, el Gobierno provincial busca alternativas para sostener el equilibrio fiscal sin incrementar la presión sobre los contribuyentes, en un contexto donde el sector productivo cordobés ya reporta dificultades para sostener el nivel de empleo y actividad.
