La Justicia ordenó la detención de un sospechoso de 21 años en barrio La Calera. La causa por el siniestro vial dio un vuelco absoluto cuando las pericias médicas determinaron que las graves heridas que presentaba la víctima, un joven de 22 años, no habían sido causadas por el fuego sino por tormentos previos. Investiga la fiscal Juliana Companys.
Lo que inicialmente fue reportado y asistido como el trágico incendio de una vivienda en la ciudad de Villa María se convirtió, con el correr de las horas, en una espeluznante trama criminal. Un joven de 21 años fue detenido por la Policía de Córdoba bajo la grave acusación de privación ilegítima de la libertad calificada, luego de que los peritajes forenses confirmaran que la persona rescatada del inmueble no era un residente afectado por el siniestro, sino una víctima de secuestro que presentaba signos de violencia incompatibles con la acción del fuego.
El caso que conmociona a la cabecera del departamento General San Martín se desencadenó el pasado domingo 28 de junio en una propiedad de barrio La Calera. En aquel momento, los bomberos voluntarios acudieron a sofocar las llamas de una vivienda y asistieron a un joven de 22 años que debió ser hospitalizado de urgencia debido a múltiples lesiones. Sin embargo, las alarmas de la fiscalía se encendieron rápido al constatar que el herido no vivía allí y que, al momento de iniciarse el foco ígneo, se encontraba retenido contra su voluntad en una habitación junto a un grupo de personas que huyeron del lugar.
Los resultados de las pericias médicas ordenadas por la Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple de Segundo Turno, liderada por la fiscal Juliana Companys, fueron determinantes para dar vuelta la hipótesis del caso: las heridas del damnificado respondían a agresiones físicas previas y no al calor o la inhalación de monóxido de carbono. Con estas pruebas científicas que apuntan a un presunto secuestro con fines de tormento, los efectivos de la Departamental realizaron una serie de allanamientos que culminaron con la captura del presunto captor de 21 años. Las autoridades mantienen bajo estricto hermetismo el móvil del hecho mientras investigan si el incendio de la vivienda fue intencional para borrar las huellas del cautiverio.
