El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) enfrentará este viernes 24 de abril una jornada de parálisis total en protesta por la ola de despidos que sacude al organismo. La medida de fuerza, denominada «apagón meteorológico», se extenderá durante siete horas y afectará directamente la operatividad de los aeropuertos en todo el país. En Córdoba, la protesta tendrá un fuerte tinte simbólico con un abrazo solidario al histórico museo del barrio Observatorio, cuya estructura operativa quedó al borde del colapso institucional.
La huelga, programada entre las 5:00 y las 12:00 del mediodía, implica la suspensión del suministro de datos técnicos y reportes del tiempo esenciales para la navegación aérea. Según confirmaron delegados gremiales, la reducción de la planta de trabajadores —que ya cuenta con 140 bajas confirmadas y otras 100 en lista de espera— ha dejado áreas críticas desguarnecidas. Esta situación obliga a los operadores de aerolíneas a reprogramar partidas matutinas, exceptuando únicamente a vuelos sanitarios, humanitarios y oficiales para no resentir emergencias extremas.
En la capital provincial, la preocupación no es solo laboral sino también patrimonial. Los vecinos de los barrios Observatorio, Cupani y Güemes se concentrarán a las 14:00 horas para denunciar que, tras el recorte de personal, solo un empleado ha quedado a cargo de todo el complejo meteorológico cordobés. El abrazo al museo busca visibilizar el desmantelamiento de una institución que es referente en la región y que hoy carece de los recursos humanos mínimos para garantizar el funcionamiento de sus estaciones de medición y difusión.
La sociedad asiste con incertidumbre a una protesta que pone en jaque la conectividad aérea y la previsibilidad climática, herramientas fundamentales para la seguridad ciudadana. Mientras los trabajadores exigen la reincorporación de los técnicos desplazados, el Gobierno nacional mantiene el plan de ajuste sobre los organismos descentralizados. Córdoba, pionera en la meteorología nacional, se convierte mañana en el epicentro de un reclamo que defiende tanto el derecho al trabajo como la soberanía de los datos científicos del país.
