El Ministerio de Bioagroindustria de la Provincia de Córdoba ordenó el cierre inmediato de cuatro establecimientos en la capital tras detectar graves faltas a las normativas de sanidad y seguridad. Los operativos, ejecutados este jueves 23 de abril por la Dirección General de Fiscalización y Control, pusieron bajo la lupa el expendio de fitosanitarios y productos veterinarios que operaban fuera de la ley, representando un riesgo potencial para la salud pública y el medio ambiente.
La intervención oficial resultó en la clausura de dos locales dedicados a la venta de agroquímicos y sus depósitos, junto con dos comercios de productos zooterápicos. Según informaron las autoridades, ninguno de los establecimientos contaba con la habilitación correspondiente ni cumplía con las inscripciones obligatorias exigidas por las leyes provinciales. En el caso de las veterinarias, se constató además la ausencia crítica de un director técnico veterinario, figura esencial para garantizar la correcta manipulación de medicamentos animales.
Los inspectores procedieron a la colocación de fajas de clausura y precintos, dejando inactivos los puntos de venta de manera preventiva. El organismo fue tajante al recordar que la comercialización de este tipo de insumos químicos y biológicos está estrictamente regulada y solo puede realizarse en espacios que garanticen condiciones de almacenamiento adecuadas. La venta «por izquierda» de fitosanitarios es una problemática que la provincia busca erradicar para evitar accidentes ambientales y garantizar la trazabilidad de los productos.
Desde el Ministerio remarcaron que estas acciones se mantendrán de forma permanente en toda la provincia para proteger tanto a los consumidores como a los comerciantes que operan bajo la normativa vigente. La clausura de estos cuatro locales envía un mensaje directo al sector: la seguridad sanitaria no es negociable y el incumplimiento técnico se paga con el cierre de las persianas.
